| |

Bienvenido!
en
este sitio encontrarás el tema de los
CAFÉS y VINOS Filosóficos que
presento con frecuencia, información sobre
la Asesoría Filosófica Individual
y Grupal, sobre las Jornadas y Retiros
filosóficos, referencias a mi Curso
Online de Filosofía Práctica,
ejemplos
y síntesis de los temas dados,
mi
curriculum/perfil profesional
y un formulario para
que me contactes...
AGENDA

VINOS
FILOSÓFICOS
Compartimos la reflexión filosófica
con un grupo reducido de asistentes, en un clima de amistad, acompañados de
un buen vino y algo rico para saborear...
AGENDALO:
Este Sábado 11 de SEPTIEMBRE:
VINO FILOSÓFICO en Zona Norte, a las 20,00.

Muy cerca de San Isidro, a 2 cuadras de Av. Del
Libertador al 18.000 (Beccar)
GRUPOS REDUCIDOS (anotarse con anticipación)
-Ambiente agradeblemente climatizado-
Inscripción
telefónica al 4743- 7725 o al 15 5484 9646 (dejar dicho nombre
y un número de contacto para comunicarnos
y darles dirección exacta)
Nos
acompañarán en esta ocasión Bodegas Escorihuela Gascón de Mendoza, con su excelente vino Syrah 2004.
-ver
más info sobre esta actividad en esta misma
página-

Tema
a presentar:
Este próximo Sábado 11 de SEPIEMBRE presentaremos por 1ra. vez en Zona Norte este tema:
¿Relaciones YO-TÚ o
relaciones YO O tú?
Martin Buber, pensador judío contemporáneo fallecido en Jerusalén en 1965, nos puede dar pistas muy significativas a la hora de revisar nuestras formas de vincularnos en todos los niveles de la realidad. Llegará a afirmar que “No hay un Yo en sí” porque vivimos en un mundo de relaciones…, porque “somos relación”.
M. Heidegger, por la misma época, pero algo después que él, comenzó a hablar del hombre como un “ser en el mundo” y revolucionó la antropología del siglo XX… Sí, Buber fue entonces un precursor y se convirtió en el más grande referente de la llamada “filosofía del diálogo”.
Él considera que hay dos niveles necesarios y complementarios de relación, pero que se ponen en juego de modo muy distinto. Un nivel tendrá que ver con el campo de la cotidianeidad, donde nos movemos en términos de “experiencia”, y el otro con las relaciones “de encuentro” que se presentan como extra-ordinarias y que, a pesar de lo efímero, vertebran nuestra existencia y nos constituyen propiamente humanos.
Sí, podemos decir que el “Yo en sí” no existe y que vivimos en un mundo de relaciones, porque “toda vida verdadera es encuentro”... y que, “cuando estoy en presencia de un hombre que es mi Tú y le digo la palabra fundamental Yo-Tú, él no es ya una cosa entre las cosas (...) él es el Tú y llena el horizonte”.
Te invitamos entonces a reflexionar sobre nuestros modos de vincularnos con los Otros, con el Mundo y lo Eterno, a partir de esta iluminadora visión que Martin Buber desarrolla en su obra “Yo y tú”, texto fundamental del personalismo dialógico del siglo XX. Te esperamos.
“Es el tiempo que has perdido con tu rosa lo que la hace tan importante [le dijo el zorro al Principito]. Es el tiempo que he perdido con mi rosa... repitió el Principito a fin de no olvidarlo...” Antoine De Saint-Exupéry, El Principito.
ARTÍCULO PARA IR PENSANDO EL TEMA
Les comparto aquí un artículo centrado en Martin BUBER, presentado en las 1ras JORNADA DE REFLEXIÓN FILOSÓFICA de noviembre de 1998 en el INSTITUTO DEL PROFESORADO " ESPIRITU SANTO " de Quilmes.
“PENSANDO EL FIN DE SIGLO”:
Una filosofía de la reconciliación para el fin de milenio
Creo que a la hora de pensar la tarea de la filosofía en este fin de milenio no podemos dejar de poner el acento en el tema de la vincularidad porque es en el modo en que comprendamos y tratemos nuestra relaciones donde se juega nuestro ser más propio.
Estas no son más que una forma específica de entender la actitud intencional del sujeto (o sea, la permanente disposición de lo humano a estar fuera de sí en lo otro) que necesita también hoy -en clima posmoderno- ser revalorizada, para evitar nuevos solipsismos (del lat. solus ipse, uno mismo solo) o aventuras narcisistas. La propuesta del "pensamiento débil" que nos presenta Gianni Vattimo entre otros filósofos contemporáneos, más allá del cuestionamiento que se le pueda hacer desde la llamada "filosofía crítica" heredada de la Escuela de Frankfurt, creo que permite rescatar la dimensión de la tolerancia y apertura hacia lo otro, también en términos de mundanidad.
Es decir que no sólo apuntamos al reconocimiento de lo diferente, aceptando las manifestaciones de otras culturas, razas, religiones o modos de vivir la sexualidad sino también el desasimiento frente a todo lo que no soy yo, aunque no tenga rostro humano: el aire, el agua, el bosque y la vida animal reclaman también un cambio y un compromiso radical. Quizás antes que nada sean la ciencia y la técnica en su variante finisecular de globalización informático-mediática las que hoy necesitan de un "debilitamiento" que las desarme en orden a una existencia más auténtica.
Una brecha o resquicio para pensar esto de modo alternativo a la sociedad de los medios de comunicación en que estamos inmersos (sea tal sociedad prevista en clave de sistematización u homologación como lo hizo Adorno o entendida en términos de caos como la piensa Vattimo (2)) podemos reencontrarla, con una profundidad inédita, en Martin Buber, con su propuesta de una filosofía del encuentro o dialogal (3).
Si tenemos como punto de partida el Dasein heideggeriano o, si se quiere, un "Ser ahí" que "existe" en el mundo, el aporte de este pensador judío será el de cualificar ese horizonte de mundanidad en términos de realización de "Yo-Tú" o de "Yo-Ello".
Tales pares de términos ( que se constituyen como tales en palabras primordiales que indican relaciones) permiten que la bipolaridad hombre-mundo pueda ser vivida y comprendida desde dos modos posibles de ser que hacen referencia a una doble actitud humana.
Una nos remitirá al juego "Yo-Ello" en términos de experiencia, indispensable para movernos en el mundo, es decir para conceptualizarlo y constituirlo en términos de algo que es "descubierto" y conocido. "El hombre explora la superficie de las cosas y las experimenta. Extrae de ellas un saber relativo a su constitución; adquiere de ellas experiencia. Experimenta lo que pertenece a las cosas. "Pero las experiencias solas no acercan el mundo al hombre. Pues el mundo que ellas le ofrecen sólo está compuesto de esto y de aquello, de El y Ella y de Ella y Ello" (4)
Es decir, que movernos en esta dimensión resulta imprescindible para constituir los objetos del mundo en -parafraseando a Heidegger-algo "útil y a la mano" pero insuficiente en orden a hacer este mundo más humano. El mismo Buber nos lo dice al final de su análisis sobre las "palabras principios", con la hondura de una sabiduría que resuena milenaria: "con toda la seriedad de lo verdadero has de escuchar esto: el hombre no puede vivir sin el Ello. Pero quien sólo vive con el Ello, no es un hombre" (5)
Hace falta dar el paso a la segunda actitud humana frente al "mundo", el ámbito de la relación propiamente dicha o mejor del encuentro en términos de la palabra primordial "Yo -Tú" que nos constituye en un horizonte de exclusividad totalizadora porque "toda vida verdadera es encuentro" (6). Exclusividad que no puede entenderse como una actitud excluyente de otros Tú potenciales, sino más bien como el dar relevancia a lo anteriormente anónimo. Exclusividad que tampoco debe entenderse reducida a categorías humanas (de hecho Buber recurre a un árbol como primer ejemplo de constitución de este Tú) pero que alcanzará en este descubrir el rostro del otro su expresión mas honda.
"Este ser humano no es El o Ella, limitado por otro El o Ella, un punto destacado del espacio y del tiempo y fijo en la red del universo. No es un modo del ser perceptible, descriptible, un haz de cualidades definidas, sino que, sin vecinos y fuera de toda conexión, él es el Tú y llena el horizonte. No es que nada exista fuera de él; pero todas las cosas viven a su luz". (7)
Podemos graficar esta intuición del "Yo -Tú" con esa bella imagen literaria de El Principito de Saint Exupéry y la relación con la rosa de su minúsculo planeta. El la creía única hasta que descubrió un jardín de rosas, todas parecidas a su flor y entonces lloró... pero el zorro le dio una lección: "el tiempo que has perdido con tu rosa hace que ella sea tan importante...los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-. Pero tú no tienes que olvidarla. Siempre serás responsable de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa..." (8)
En esta experiencia del "Yo-Tú" el tiempo es vivido como presente y este presente es entendido como duración. No podemos medirlo cronológicamente, como tiempo "transcurrido" nos dice Buber (9), porque es una temporalidad plena de presencia donde la intensidad de la vivencia nos arrebata de la ordinaria cotidianeidad.
Pero está siempre la tentación de quedarnos anclados -como el "mercader" de Rodolfo Kusch en "América profunda"-. en el "patio de los objetos". Allí el Yo "rodeado por una multitud de contenidos, no tiene presente, sino solamente pasado" porque "sólo tiene objetos, y los objetos subsisten en el tiempo que ha sido" (10)
En un entorno mass-media que habitualmente reduce los vínculos a egocéntrica circularidad, Buber nos recuerda que "el hombre se torna un Yo a través del Tú" (11).
Frente a ese mismo marco donde la temporalidad es sinónimo de fugacidad perpetua de la imagen y donde todo lo percibido queda inmediatamente atrás, Buber nos advierte que "los seres verdaderos son vividos en el presente y la vida de los objetos está en el pasado" (12).
Transcurridos varios siglos de antropocentrismo moderno (mediatizador de toda realidad primero y desfigurador de todo rostro humano después) es hora de que la vincularidad reducida a predominio se transfigure en relaciones de reciprocidad. Entiendo que una reflexión al servicio del hombre pasa hoy por la invitación a recomponer no en categorías nostálgicas sino mas bien proféticas las relaciones mutiladas con el "mundo" - esto es con los cosas, la naturaleza y los otros- en términos de una "filosofía de la reconciliación".
Eduardo D. Rodríguez
Citas:
(1) LUYPEN, W. Fenomenología existencial. Buenos Aires, Lohlé, 1977. pág. 33.
(2) VATTIMO, Gianni. La sociedad transparente. Barcelona, Paidos, 1990, pág. 78/9.
(3) BUBER, Martín. Yo y Tú. Ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1979.
(4) Ibídem pág. 9
(5) Ibídem pág. 34
(6) Ibídem pág. 15
(7) Ibídem pág. 12/3
(8) SAINT-EXUPERY, Antoine de. El Principito. Nuevo Siglo, Colombia, 1995, pág. 98.
(9) BUBER, Martin. Op. Cit. pág. 16
(10) Ibídem pág. 16
(11) Ibídem pág. 11
(12) Ibídem pág. 16

Este Sábado 11 de SEPTIEMBRE, muy cerca de San
Isidro, a 2 cuadras de Av. Del Libertador al 18.000
(BECCAR). VINO Filosófico con grupos reducidos
(sólo con inscripción telefónica
previa). El encuentro comenzará a las 20,00
y concluye alrededor de las 22,30.

VINOS FILOSÓFICOS muy cerca de San Isidro
(a 2 cuadras de Av. Del Libertador al 18.000,
en BECCAR). Nos reunimos en un espacio cálido, familiar, que invita a la escucha atenta y a la conversación simple, sincera, intimista, compartiendo un excelente vino Syrah 2004 de la Bodega Escorihuela Gascón y saboreando algo rico; "como si estuvieran en casa"...
La dinámica de estos
Encuentros es la siguiente: hago
una presentación teórico vivencial
de aproximadamente una hora sobre la temática
anunciada y luego de una "pausa" de
unos 30 minutos para compartir algo rico, continuamos intercambiando entre
todos los que deseen, los interrogantes o resonancias
surgidos de la exposición.
Por cualquier consulta pueden escribirme a estos correos electrónicos:
edudrodriguez@arnet.com.ar
ó edudrodriguez@yahoo.com.ar
El
valor de los VINOS FILOSÓFICOS es de $ 40 (¡continuamos por ahora con este valor promocional!). Esto incluye la consumición de algo rico acompañados con los excelentes vinos de la Bodega Escorihuela Gascón o bien agua mineral o gaseosa para quienes lo prefieran .
El valor
de los CAFÉS FILOSÓFICOS es de $ 40 por persona (en estos momentos, esta actividad se está llevando a cabo sólo en grupos pequeños, en la zona de Recoleta). Este importe incluye
la consumición de te o café con
algo dulce para acompañar la infusión.

¿QUÉ ES UN CAFÉ O UN VINO FILOSÓFICO?
Es un espacio de reflexión sobre la propia existencia, un momento de
encuentro e intercambio de ideas sobre lo que
nos pasa, una ocasión para hacer una pausa
en nuestra rutina..
¿Dónde
se inician?:
se iniciaron en los cafés Franceses por
la década de los 90 y llegó a nuestro
medio local de la mano de Luis Jalfen, un colega
ya fallecido que hacía sus encuentros en
un café de la zona de Palermo (un barrio
de la ciudad de Buenos Aires) y de Roxana Kreimer,
otra colega que lleva adelante sus cafés
en su Instituto de Belgrano (otro barrio de nuestra
ciudad)
¿Cuál
es la finalidad?: acercar
la filosofía a la gente, porque partimos
de la idea de que nuestra disciplina tiene que
perder su acartonamiento y no puede quedar reducida
a las cátedras universitarias o a exclusivos
encuentros académicos. Debe también
llegar al varón y la mujer común,
para que esta "filosofía práctica"
le ayude a pensar su propia realidad y a vivir
mejor, asumiéndose más auténticamente.
¿Qué
hacemos?: un
primer momento más bien teórico
expositivo, sencillo y al alcance de todos, para
dejar luego lugar a las preguntas y la participación
de los asistentes.
¿A
quién está dirigido?:
a todo público, adultos y jóvenes,
aunque no tengan una experiencia filosófica
previa. Basta con tener interés por la
reflexión compartida y participada.
¿Cuánto
dura?: dura aproximadamente
2 horas y media y se hace un intervalo entre los
dos momentos de la actividad (la de exposición
teórico práctica y la de discusión
e intercambio) para compartir una infusión o una picada, según se trate de "café" o "vino filo".
. ¿Dónde
los realizamos?:
en divesos ámbitos y lugares de la ciudad
de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires: Palermo,
San Isidro, Pacheco, etc. Los Vinos Filosóficos los estamos presentando en la localidad de Beccar o en el barrio porteño de Almagro.

Aquí
podés descargar en formato Word algunos
ejemplos de cafés y debates que ya hemos
organizado:
"El desafío de los valores hoy"
descargar
síntesis

"La
experiencia de ser puentes" descargar
síntesis 
"La mujer en la sociedad globalizada"
descargar
síntesis

"La
Soledad" descargar
síntesis 
"El Consumismo" descargar
síntesis

"Los
Miedos" descargar
síntesis 

Esto
es una lista de algunos temas posibles para el
dictado de próximos cafés, charlas
o encuentros filosóficos (hay otros, es
cuestión de consultar):
"Despertando
nuestra actitud filosófica..." Partimos aquí de la premisa de que "todos somos filósofos, pero lo hemos olvidado o no tenemos este rol suficientemente presente". Por eso la invitación a esta actividad tiene por finalidad motivarnos a revisar y recuperar nuestra actitud filosófica, esto es, nuestra capacidad de asombro, ocio, escucha, sospecha... Recuperar el niño..., el “comodín” que llevamos dentro para ser algo más que "simples figuras" del mazo de la existencia...
Se entenderá que no estamos hablando de la juventud como una etapa cronológica sino como actitud vital, como un modo de instalarse existencialmente frente a las cosas y los otros. Es una invitación para "volver a ver", para "ver de nuevo", así como con Antoine de Saint Exupéry, el autor de El Principito, se descubría un elefante digerido por una boa allí donde la mayoría solo llegaba a visualizar un sombrero...
"Asombrarse ante la existencia, no es algo que se aprende, es algo que se olvida" afirma Jostein Gaarder (filósofo noruego autor de "El mundo de Sofía"). De tomar conciencia de esto se tratará este encuentro…
Recuperando
el "asombro" como disposición
original... Te invito con la intención de que recordemos
o incluso recuperemos la memoria...; sí
la del "niño curioso y juguetón"
que llevamos dentro. Se entenderá que no
estamos hablando de la juventud como etapa cronológica
de la existencia sino como actitud vital, como
un modo de instalarse existencialmente frente
a las cosas y los otros. Es una invitación
para "volver a ver", para "ver
de nuevo". Así como con Antoine de
Saint Exupéry, el autor de El Principito,
que descubría un elefante digerido por
la boa, allí donde la mayoría solo
llegaba a visualizar un sombrero...
"Asombrarse ante la existencia, no es algo
que se aprende, es algo que se olvida" Jostein
Gaarder (autor de "El mundo de Sofía")
En
el fondo de la caverna de Platón. La famosa alegoría que Platón presenta en su libro de “La República” es una imagen formidable que, tras muchos siglos de historia, puede seguir facilitándonos el análisis de nuestro tiempo en torno a temas como la libertad y, especialmente, la verdad.
Platón pensó aquél relato de alto contenido pedagógico (esos prisioneros sentados en el fondo de una caverna mirando las sombras proyectadas en el fondo) para mostrar el camino que va de la ignorancia a la sabiduría, de la esclavitud a la emancipación y entendía que el largo ascenso de la oscuridad a la luz era el destino de “los aristoi”…, los mejores…, los filósofos, enamorados por definición, de la verdad. Para él, alcanzar este conocimiento, era el resultado de un proceso de ascenso cognitivo pero a la vez, espiritual.
Sócrates ya había puesto el acento en el reconocimiento de la propia “ignorancia” como clave de toda búsqueda auténtica y Protágoras, el sofista, había hecho temblar todos los cimientos con su afirmación de que “el hombre es la medida de todas las cosas…”. Pero la discusión del tema ya había empezado antes, con la idea del ser único y acabado que planteaba Parménides frente a la realidad como un fluir inagotable que sostenía Heráclito “el oscuro”…
Dos milenos y medio después, en el escenario posmoderno, ¿qué será para nosotros la verdad? ¿Es posible alcanzarla en medio de “la sociedad de la comunicación generalizada”? ¿Será una verdad única, oculta tras los velos de la información y la publicidad, o una construcción social, resultado de los múltiples juegos del discurso? ¿Existen verdades universales o se configuran según el cristal con que se mire? ¿Hay una realidad última y verdadera o estamos más bien en medio de una multiplicidad heterogéneo, pluricultural, históricamente situada y abonada por las culturas que la configuran…? ¿Podemos salir del fondo de la caverna hacia la radiante luz de la verdad o pasamos de una caverna a otra, quizás con más aire y luz pero siempre limitada…?
Los esperamos en este próximo vino filosófico para indagar juntos, socráticamente, que es esto de “mi verdad”, “tu verdad”, “nuestra verdad”, la verdad…, la VERDAD… , La verDAD… , la VERdad…, l a v e r d a d…, La VeRdAd…
¿Nos
podemos permitir ser felices...? Dice el pensador francés contemporáneo, André Comte-Sponville, en su libro “La felicidad, desesperadamente” que “no somos felices a veces porque todo va mal…-pero agrega además que muchas veces- no somos felices, aunque no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros…”
¿Qué nos pasa? Muchas preguntas entonces se me agolpan y te las comparto: ¿estamos “llamados” a ser felices o a hacer felices a los otros? ¿tiene “precio” la felicidad?; ¿es la felicidad resultado del azar o fruto de una tarea...?; ¿el costo a pagar para “ser felices” en la sociedad de alto consumo será el de la alienación...?
Voltaire ironizaba diciendo que “buscamos la felicidad sin saber donde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo confusamente que tienen una” en tanto Goethe sostiene que “el que produce con alegría y se alegra de lo producido es feliz”. Te invito a preguntarnos juntos sobre este tema donde pareciera jugarse el sentido último de la existencia personal...
¿Y si mejoramos nuestra comunicación
con los otros...? La comunicación es
consustancial a nuestra naturaleza lingüística...;
somos "animales discursivos".
"No es posible no comunicarse" dice
Paul Watzlawick en su 1er. axioma de la comunicación
humana..., ¿pero que mal que lo hacemos
no? ¿Por qué resulta tan difícil
entender al otro o hacerse entender por él...?
Por eso queremos en este encuentro revisar "cómo
decimos lo que decimos" y "cómo
entendemos lo que nos dicen".
Sí, ponemos el acento en la detección
de dificultades en la comunicación interpersonal
porque estamos convencidos de que, si podemos
ayudar a clarificar el pensamiento y la comunicación,
evitaremos muchos malos entendidos y mejoraremos
nuestros vínculos con los otros.
"Los valores en nuestro tiempo: un desafío
ineludible". Un análisis de nuestra
cultura desde la realidad de los valores presentes.
"Hombres necios que acusáis...".
¿Qué ha ganado y qué ha perdido
la mujer con los cambios socioculturales acaecidos
en estas últimas décadas....? ¿Son
ellas nuestras sombras", nuestro complemento,
nuestra competencia, nuestra perdición,
nuestra debilidad, nuestras compañeras...?
Una reflexión sobre la realidad de la mujer
en nuestra cultura occidental, en el marco de
expansión de la sociedad global.
"¿Y si hablamos del amor...?" Hablar del amor es referir a lo más hondo
de la experiencia humana; es remitir a nuestros
miedos, expectativas, sentimientos, decisiones,
logros, opciones fundamentales...; es hablar de
lo que funda y da sentido a nuestra vida...
Hablar del amor es decidirse a hablar de "lo
que uno es" y de "lo que uno podría
ser"..., porque el amor nos constituye, nos
vertebra, nos imprime el sello de "humanos"...
Por eso, hacemos una reflexión sobre este
tema central de la existencia, explicitando el
carácter constitutivo que le cabe al amor
en el proceso de personalización de cada
sujeto humano...
"Ama y has lo que quieras" llegó
a escribir Agustín de Hipona...
"Gracias al amor se adquiere la convicción
vívida de que la existencia no es sólo
un hecho (...) sino que posee una justificación".
Ignace Lepp
"Los vínculos: la experiencia de ser
Puentes..." Quizás, una de las
imágenes más hermosas con las que
se puede asociar lo humano, sea esta de "ser
un Puente". Sí, ser Puentes por donde
la vida pasa, circula, se transmite a otros, rebasando
la propia existencia.
Los invitamos a reflexionar o mejor a meditar
sobre la calidad de nuestros vínculos a
partir de esta sugerente metáfora...
"De la memoria y el olvido" Una
invitación a una tarea de deconstrucción
y reconstrucción de la propia historia
y del grupo de pertenencia.
"Consumo, luego existo" Una mirada
nosotros y nuestros hábitos de consumo
en una sociedad capitalista que ha hecho de esta
dinámica económica el paradigma
del actual modo de vida.
"El
miedo no es zonzo..." eso dice el refrán con razón; por eso seria importante escucharlo... ¡No hay miedos injustificados!, y aunque fuimos educados en el miedo propongo una nueva mirada: dejar de convertirlo en un problema para verlo como una señal. De esto vamos a hablar, de nuestros miedos, desde el más raigal, el miedo a la muerte, hasta el miedo a ser felices, pasando por el miedo a vivir, a estar solos, “a poder”, a “ser distintos”, etc. Reflexionaremos sobre esta emoción básica, de enorme valor para revisar nuestras respuestas y recursos frente a lo que nos amenaza...
"De carne somos..." Una reflexión
sobre nuestra corporeidad, desde el dualismo helénico
y la tradición cristiana -que hicieron
del cuerpo "la cárcel del alma"-,
hasta el "cuerpo a la carta" de nuestro
presente posmoderno
"¡Yo
tengo el poder...!" ¿Es lo mismo
tener autoridad que tener poder...?, ¿de
dónde viene la autoridad...?, ¿se
aprende su ejercicio...?¿Cómo resuena,
en una realidad donde "la autoridad pesa",
aquella frase de Carl Rogers: "mi experiencia
es mi máxima autoridad"? Una reflexión
sobre el ejercicio de la AUTORIDAD en el ámbito
de la familia, los amigos, la empresa, etc...
"Somos una hebra en la trama del mundo" Los invito a una reflexión acerca de nuestro
modo de habitar, de instalarnos existencialmente.
El ajetreo de nuestra sociedad mercantil nos hace
probablemente creer que nuestro modo de existir
es el único posible: comprar, vender, dominar,
poseer, manipular...
El legendario Jefe indio Seattle, a mediados del
siglo XIX, nos dio un ejemplo de enorme sabiduría
sobre otra forma de entender nuestro entorno y
el vínculo que nos une con los otros, con
la naturaleza y con las cosas.
" Esto sabemos: la tierra no pertenece al
hombre, el hombre pertenece a la tierra. Todas
las cosas están conectadas, como las sangre
que nos une a todos. El hombre no tejió
la trama de la vida, es apenas una hebra en ella.
Todo lo que le haga a la trama, se lo hace a sí
mismo" (alocución del Jefe Seattle
al representante del Gobierno de EEUU en 1852)
"Sólo
sé que no sé nada..." Sócrates
y nosotros. Una mirada de una época,
el siglo V aJC en Atenas, con la que podemos establecer
ciertas concordancias con nuestro presente. El
perfil de un hombre que se convirtió en
el símbolo del filósofo comprometido.
Una condena a muerte que aún hoy sigue
generando debate, que divide las opiniones y los
ánimos y nos lleva a revisar nuestras propias
convicciones u opciones éticas
Nos dice: "Yo jamás fui maestro de
persona alguna, sino que, cuando alguien, sea
joven, sea viejo, desea oírme hablar o
presenciar mi modo de comprometerme, nunca pongo
obstáculos, ni tampoco soy persona que
converse mediante estipendio y se niegue a dialogar
sin él, ya que lejos de eso, me pongo a
disposición de todos, del rico como de
pobre, para que me pregunten y para que todo el
que quiere escuche lo que digo al responder"
Transitar de la "solitariedad" a la
"soledad"... La soledad, entendida como “solitariedad”, es el estado de aquel que está dolido con la vida y los otros… No puede aceptar o resignificar alguna pérdida, abandono, ausencia… y trata de llenar ese vacío con la búsqueda de relaciones superficiales y efímeras, distracciones banales, sucedáneos y distintas formas de adicciones en un intento de escapar de esa situación… (Aunque quizás no está haciendo otra cosa que escapar de sí mismo…). Es muy sabio el cuestionamiento de André Comte-Sponville, cuando se pregunta retóricamente: “quien no sabe vivir con uno mismo, ¿cómo puede saber vivir con otro? Quien no sabe habitar su propia soledad ¿cómo podría pasar por la de los demás?”. Es que la soledad puede también ser el terreno fértil para conocernos mejor, sentirnos más íntegros y establecer encuentros más auténticos con los otros... En este sentido es que el psicólogo y sacerdote francés Ignace Lepp llegó a decir que “sólo en la soledad el yo se capta conscientemente a sí mismo y aprende el sentido verdadero de la existencia”. Estén solos o estén muy bien acompañados, los invitamos este sábado a revisar sus propias "solitariedades" y hacer lugar a auténticas "soledades".
¿Cómo
asumir la cotidianeidad sin rendirse a la rutina? Una reflexión a partir de Sísifo,
ese personaje mítico que es castigado por
los "dioses" a un trabajo inútil
y sin esperanza: subir una piedra una y otra vez
a la cima de una montaña. Una tarea absurda
que recuerda nuestra rutina y que Sísifo
aprende a vencer... Una invitación para
pensar nuestro diario vivir, superando toda resignación
y asumiéndonos auténticamente.
La moral en nuestro tiempo... Una reflexión
sobre los cambios morales producidos en el tránsito
de la Modernidad a nuestro presente. Dejamos atrás
una sociedad configurada desde acuerdos morales
preestablecidos para dar lugar a otra, donde los
sujetos vamos conformando nuestros propios criterios
valorativos en el juego interactivo de las diferencias.
Probablemente se trate de una realidad más
compleja, pero sin duda es también más
rica para el dinamismo de las libertades y el
reconocimiento de lo humano...
¿Relaciones
YO-TÚ o relaciones YO O tú? Te invitamos a reflexionar sobre nuestros modos
de relacionarnos con los Otros, con el Mundo y
lo Eterno, a partir de la iluminadora visión
que el filósofo judío Martín
Buber desarrolla en su obra "Yo y Tú",
texto fundamental del personalismo dialógico
del siglo XX. Podemos decir que el "Yo en
sí" no existe, sino que vivimos en
un mundo de relaciones, porque "toda vida
verdadera es encuentro". Dirá también
Buber: "Cuando colocado en presencia de un
hombre que es mi Tú, le digo la palabra
fundamental Yo-Tú, él no es ya una
cosa entre las cosas (...) él es el Tú
y llena el horizonte".
Nietzsche: ¿ "la muerte de Dios"
o el fin de las religiones? Un abordaje de
la experiencia religiosa a partir de aquella expresión
que representó el agotamiento de toda una
cosmovisión. ¿Fue ésta la
manifestación de un radical ateismo, en
sintonía con las corrientes de izquierda
de la época, o más bien el deseo
de la recuperación de una comunión
perdida con lo sagrado, enmascarada tras los ropajes
religiosos de la tradición grecolatina?
De lo que no hay duda, es que después de
leer a Nietzsche, ninguna experiencia de Dios
puede ser la misma.
Reivindicando
a Epicuro... Epicuro fue un filósofo
de la 2da. mitad del siglo IV a JC, mayormente
ignorado cuando no desacreditado por la tradición
filosófica antigua y medieval. Es que vivió
en comunidades mixtas donde se hizo un culto de
la amistad, habló de buscar la felicidad
en un placer medido y de sentirnos libres de todo
temor sobre la acción de los dioses, el
destino y la misma muerte... Sí, este "sabio"
del período helenista hizo y dijo demasiado
para lo que muchos se atrevían a escuchar...
¿Sabías que podés
ser más creativo...? ¿Por qué
un café sobre la creatividad? Porque tiene
que ver con poner en juego lo mejor de nosotros.
Se tiende a reducir el tema al ámbito artístico
o científico, pero podemos ser creativos
en todos los órdenes de la vida y en cualquier
actividad que desempeñemos. Supone un "poder
ver" más allá, un mirar la
realidad desde otro lugar y habla de una plasticidad
que se pone en ejercicio, es decir, "podemos
aprender" a ser más creativos. Para
eso, antes de "vencer los límites
de las cosas" hay que superar los corsé
impuestos por la familia, la sociedad y la propia
falta de confianza en nuestros recursos y capacidades
personales...
¿Los
MCS, nos disciplinan o nos emancipan? Pensadores
contemporáneos como Vattimo, Lyotard, Lipovetsky,
García Canclini..., nos muestran que los
Medios Masivos de Comunicación pueden ejercer
un rol distinto al que solemos atribuirles en
nuestra cultura actual... Mientras la mayoría
de los "teóricos sociales" siguen
demonizando el poder de la televisión y
la prensa escrita, con el argumento de que nos
manipulan y nos conducen como ganado, estos autores
coinciden en ver que la expansión de la
"actual cultura de masas" multiplica
las ofertas, amplía las miradas, deja lugar
a nuevas perspectivas, interpretaciones y modos
de expresión
¿Somos los sujetos narcisistas de
una sociedad posmoderna? Suele relacionarse
al sujeto posmoderno con la manifestación
de una revolución individualista, expresada
en la figura arquetípica de Narciso, ese
personaje mitológico caracterizado por
su orgullo, vanidad y autosuficiencia. Mi hipótesis
es que no resulta del todo apropiado asociar la
cultura presente a este personaje así caracterizado.
A mi entender, la existencia en nuestra época
viene más bien ligada a una sensación
muy profunda de frustración, vacío
afectivo y angustia que intentaremos mostrar.
¿Trabajo
para "vivir"..., vivo para "trabajar"...? Esta invitación para reflexionar sobre
el tema del trabajo en nuestra vida y en nuestra
cultura. Una pregunta que nos lleva a calificar
cómo entendemos ese trabajo personal en
una sociedad de consumo, para ver el tema en el
marco de una "ética del trabajo",
para distinguir entre vocación y ocupación,
ocio y negocio... Mi intención final es
proponer una superación de la dicotomía
presentada, en vistas de una integración
dinámica de la "vida" y el "trabajo"...
¿Y
si hablamos de la gratitud...? Te invito esta
vez a reflexionar sobre la experiencia de la GRATITUD.
Una virtud "pequeña", con poca
prensa moral (no es el caso de la justicia, la
prudencia, la valentía, la tolerancia...),
pero que funda nuestro sustrato más básico.
En la gratitud se juega nuestro modo de ser existencial
frente a la vida y los otros.. Quien no sabe agradecer
no ha podido aún dar el paso indispensable
para "ser hombre": el salir de sí...
Nuestra
vivencia del "tiempo"... Antes de
que la tiranía del reloj rigiera nuestro
ritmos, el hombre se movía conforme a los
dictados del llamado "tiempo natural":
el amanecer, el cenit solar, el crepúsculo...
En la modernidad y conforme avanzaba la revolución
industrial, la aceleración del tiempo pasó
a ser sinónimo de productividad, rendimiento,
eficiencia, ganancia... Hoy sabemos lo que esto
representa: estrés, depresión, irritabilidad,
comunicaciones superficiales cuando no resquebrajamiento
de los vínculos, etc.
Desde fines de los años 80 todo un movimiento
"slow" (lento en inglés) viene
tomando cuerpo, intentando proponer una "desaceleración"
de nuestros ritmos de vida, una toma de conciencia
de cómo trabajamos, comemos, hacemos el
amor o vivimos, para apostar por una vida física,
psíquica y espiritual más equilibrada
y saludable.
No se trata de abandonar necesariamente nuestras
ciudades o trabajos o demonizar los avances de
la tecnología, pero sí de tomar
la decisión de transitar un "tiempo
más humano". Te invito a "tomarte
tu tiempo"..., para pensar sobre todo esto...
¿Y
si reflexionamos acerca de la muerte...? "¿Dónde
está, oh muerte, tu victoria...?",
desafía el escritor bíblico que
confía en la redención cristiana...;
"cuando la muerte llega, uno ya no está",
minimiza el filósofo griego Epicuro y "somos
un ser para la muerte" sostiene dramáticamente
Martin Heidegger en el siglo XX...
¿Quién tendrá razones...?,
seguramente cada uno de ellos en la medida que
brotan estas expresiones de su mismísima
experiencia vital...; pero, ¿cuál
es la nuestra?, ¿qué podemos opinar
sobre la muerte...? ¿qué razones
argumentar para sostener esas opiniones...?
Te invito para ver que han dicho sobre la muerte
los pensadores más esclarecidos de todos
los tiempos, pero también para ver que
representa la muerte para vos..., para mí...
Es que, en definitiva, se trata de una realidad
profundamente personal..., porque nadie..., sí,
nadie, podrá morir en nuestro lugar...
¿Y si hablamos del sentido del Humor…? (y nos reímos un poco de nosotros mismos :-) ¿Por qué no hablar del sentido del humor; sí, y presentarlo incluso como una virtud? Muchos podrían cuestionar el alcance del carácter virtuoso de una disposición hacia el buen humor, pero justificaremos nuestra valoración.
El sentido del humor es una condición que "muerde" en el corazón mismo de nuestras relaciones interpersonales y a la vez afecta nuestro ser más íntimo. La persona hosca, gruñona, ácida, cascarrabias, en definitiva, malhumorada, difícilmente pasará el examen para llegar a una vida feliz y podríamos asegurar que un "virtuoso" sin humor empequeñece su virtuosidad.
Sí, el humor es “cosa seria” porque es un gran arma a la hora de romper ciertos “hábitos mentales”. El humor nos hace “des-acartonados”, más plásticos, más creativos, más frescos, más libres…
Así, distinguiremos al sentido del humor de la actitud "grave", solemne, circunspecta pero también lo haremos tomar distancia de la frivolidad y la vulgaridad.
Nos permitiremos advertir sobre el peligro del humor irónico si no tiene otro fin que poner en evidencia un cierto aire de superioridad frente al límite o carencias del otro.
En fin hablaremos del humor, pero sobre todo, trataremos de pasar un grato momento, y, por qué no, reírnos un poco de nosotros mismos…
“Choza donde se ríe, vale más que palacio donde se llora…” Proverbio chino
Del
"culto religioso" a la "sacralidad
del hombre". A lo largo de la historia,
en nombre de Dios o de la religión, se
han llevado adelante verdaderos procesos de liberación
humana, desde la salida (real o simbólica)
de Egipto del pueblo hebreo, hasta las teologías
de la liberación de fines del siglo XX,
para citar sólo dos ejemplos representativos.
Pero, lamentablemente, la religión ha sido
también y más habitualmente, -en
palabras de Marx-, no sólo "el opio
de los pueblos" sino algo mucho peor aún:
la excusa o la justificación para dominar,
esclavizar o eliminar al otro...
Quiero en este espacio de reflexión poder
explicitar un cambio de eje, de perspectiva...
Ver el tránsito que supondría un
descentramiento de las religiones tradicionales,
basada en lo cultual, lo institucional y lo doctrinal,
para dar lugar a un nuevo centro que tiene su
eje en la "sacralidad del hombre", su
valor de fin y no de medio o mercancía.
"Las religiones que dicen llevar a Dios a
expensas del hombre, esto es: sacrificando el
cuerpo, asfixiando la vida, negando al "
diferente", no son otra cosa que un camino
de engaño y manipulación...".
"Toda oposición entre lo sagrado y
lo humano termina siendo una máscara para
privatizar la salvación" (de mi artículo:
Apuntes "sin Dios")
¿"Ser
libre" o "hacerse libre"...? El mundo griego pensaba en la absoluta sujeción
del hombre a las fuerzas divinas que jugaban sus
rencores y cóleras en términos de
tragedia humana.
El cristianismo rescató la idea de libertad,
pero en un escenario signado con el sello de la
culpa original y entramado en un providencialismo
que, muchas veces, recaló en la pasividad
del hombre frente a la "voluntad" de
Dios.
El existencialismo sartreano llegó a decir
que el hombre está "condenado a ser
libre".
Ni la sumisión al destino ni la ilusión
de una absoluta libre-indeterminación...
No nacemos libres; la libertad se busca, se gana,
se conquista.
"En vez de hablar de que el hombre es libre,
es preferible comenzar diciendo que este ser,
capaz de esclavizarse y esclavizar a los demás,
experimenta también una exigencia de liberación"
Masiá Clavel (Antropología de la
Fragilidad).
¿"Tener
Hijos" o "Ser Padres..."? No
nacimos siendo padres pero sí siendo hijos.
Esto lo vamos "viviendo" a lo largo
de toda nuestra vida, al punto que podríamos
decir que, por esa experiencia acumulada, nos
volvemos especialistas en "hijeidad"...
Pero un día, arrima a nuestra orilla un
hijo "nuestro" y con ello el desafío
novedoso de la maternidad / paternidad. Conocemos
mucho de ser hijos, en cambio, sobre ser padres
sólo sabemos por ese "reflejo"
que tuvimos o tenemos de nuestros propio modelo
de familia.
Queremos ser padres a nuestro modo, tratando de
no repetir estereotipos "negativos"
("cuando yo sea..., no voy a cometer esos
errores que cometieron conmigo", nos decimos
para adentro...).
Los que ya somos padres, sabemos perfectamente
que aquel deseo de serlo "a nuestro modo"
no es nada fácil, porque se nos cuela por
las grietas de la memoria una "inconsciente
compulsión a la repetición".
Los invito a charlar sobre todas estas experiencias
y preocupaciones y sobre los desafíos de
temas como el amor, la autoridad, los límites...,
en esas relaciones con esos "locos bajitos"
que en muchos casos, ya nos sacaron una cabeza
de altura...
"La
Prudencia: virtud del sentido común" La Prudencia, una virtud central, "cardinal",
en el marco del mundo Antiguo y Medieval, fue
perdiendo reconocimiento en una Modernidad marcada
a fuego por los deberes o las convicciones.
Sin embargo, no podemos ignorar su importancia
como virtud "instrumental", al servicio
de otras virtudes y en vistas de una acción
oportuna. Podríamos hoy renombrarla y hablar
de ella como una "sabiduría práctica",
como el "arte de evaluar" o como la
virtud del "sentido común". En
medio de nuestra vorágine cultural, la
Prudencia es sinónimo de sensatez y nos
acerca a la sabiduría...
Correspondencias
"filosóficas" ¿Qué
quiero decir con el título de este Café
Filosófico, qué contenidos supone,
cuál es la intención de este encuentro?
Bien, les cuento que quiero acercarme con ustedes
a la vida misma de algunos hombres y mujeres que,
en el campo de las ideas, marcaron su propia época.
Ver cómo sus pensamientos nacieron de esa
experiencia personal, de la mirada de sus tiempos
históricos, de sus propios dilemas y desafíos
más profundos, de sus pasiones, traiciones,
dolores y alegrías.
Es la ocasión para acercarnos a filósofos
y filósofas de "carne y huesos"
y hablar, a partir de la intimidad de sus cartas,
de temas como la gratitud, la justicia, el amor,
la vivencia de Dios, los miedos, la libertad,
el dolor, el mal...
Leer una carta es entrar en el túnel de
la historia, hacer pie en una geografía,
retratar una sociedad, espiar mundos privados
que siguen vivos y tocar el corazón de
estos hombres y mujeres que dieron sustento al
pensamiento universal.
Los invito a "ser los destinatarios"
de estas correspondencias que también,
por que no, fueron escritas para nosotros...
"Las
dinámicas del poder en la trama familiar" Cuando pensamos en "el poder" lo pensamos
a lo grande: "poder militar, político
o económico..." y descuidamos el hecho
de que en todas nuestras relaciones se pone en
juego una dinámica de poder, es decir,
una forma de sujeción, de dominación,
de intento de dirección de las conductas
de los demás...
Los matrimonios, las familias, no son ajenos a
esto y no es un tema fácil. Digo, porque
es polémico, movilizador y porque invita
quizás más a mirar hacia otro lado
que a la misma realidad de la pareja que constituimos...
Y en la familia se distribuyen los roles y las
funciones casi impensadamente, según los
criterios sociales vigentes, pero tal distribución
supone siempre una cesión o quita de poder
que puede implicar figuras de dominación
o dependencia, de sometimiento o sumisión
que toman la forma de lo económico, lo
sexual, lo emocional y que lleva en muchos casos
a una realidad tan cruda como esta: "el dinero
es tuyo, pero los hijos son míos".
Sí, de esto queremos hablar: de los mandatos
sociales con los que carga el varón y la
mujer al unirse en una pareja, de las extorsiones
dramáticas a las que lleva la propia ceguera
o perspectiva sexual, de las venganzas que se
ejecutan de modo oculto y como resultado de macerados
resentimientos...
Sí, acerca de esta realidad queremos pensar
y hablar con vos, ¿querés...?
"Epicuro,
Tomás de Aquino y Albert Camus: tres filósofos
de la libertad"
Tres períodos muy distintos y distanciados
en el tiempo: la época helenística
del siglo IV aC, el medioevo "escolástico"
del siglo XIII, la terrible primera mitad del
siglo XX..., pero una misma decisión para
pensar, vivir, luchar contra los miedos humanos,
las estructuras dogmáticas, las ideologías
dominantes...
Te invito a conocerlos, a transitar por sus mundos,
sus ideas, sus convicciones...
"Pensando
nuestro modo de habitar" ¿Qué
mundo habitamos? ¿Cuál querríamos
construir? ¿Qué hacemos para hacerlo
posible? ¿Por qué nuestro señorío
o domino sobre el medio pareciera reducirse a
las reglas de juego del mercantilismo y la tecnocracia?
¿No es posible aplicar otras experiencias
civilizatorias de mayor armonía con el
entorno social y natural? ¿Entre la utopía
y la resignación: qué está
a nuestro alcance?
Sobre estas y otras cuestiones intentaremos pensar
y respondernos en este encuentro.
"Del
tiempo medido al tiempo vivido" El tiempo
no es sólo una medida externa, el ritmo
de las horas de las bolsas de las grandes metrópolis
o las aperturas o cierres de nuestros negocios
u oficinas... Es otra cosa: es la tensión
entre el pulso del cosmos y el de nuestra sangre
palpitando en nuestra sienes. Es un tiempo universal,
que se hace elástico y personal en cuanto
decidimos el compás al cual queremos danzar
la propia existencia.
El tiempo de la modernidad fue la voracidad de
la precisión y el dominio del instante,
que convirtió al reloj en la mínima
expresión de la eficiencia y la productividad
y redujo el minuto a la variable dinero.
El precio que estamos pagando es muy alto: la
malla que rodea nuestra muñeca pareciera
no ser más que el eslabón, el último
eslabón que encadena nuestro pulso al pulso
de los mercados...
Te invitamos a pensar juntos cómo hacer
para que "Cronos" (1) no devore a "sus
hijos"; para ver cómo "el tiempo"
puede ser también Duración, Pausa,
Eternidad, Flujo de vida interior, Momento henchido
de encuentros y presencias...
(1) Cronos: deidad griega que representaba
el tiempo y que devoraba sus hijos al nacer, para
no ser despojado de su trono por alguno de ellos.
"El
amor..., en los tiempos que corren..." Sociólogos , filósofos, pastores
o clérigos, terapeutas, comunicadores sociales,
todos hablan del amor en estos "tiempos que
corren"...
"Que corren" por "ser presente"
pero más aún por las características
de vivir en un "turbocapitalismo" que
tiene por eje la velocidad en los órdenes
de la información y el transporte y que
parece alcanzar también a toda forma de
vínculo.
Se habla entonces del amor "light" o
"líquido" para representar uniones
fugaces, sin mayor compromiso, responsabilidad
ni profundidad. ¿Es así?
Por ejemplo, el filósofo francés
Paul Ricoeur habló del pasó de modelos
amorosos fuertemente institucionalizados a una
nueva relación que descubre la ternura
de la comunión sexual y la historiadora
Michel Perrot sostiene que no rechazamos "el
nido" pero si "el nudo", porque
aprendimos a valorar la libertad individual y
las relaciones igualitarias y flexibles, más
conformes al deseo y el amor que el deber y la
norma.
Te invito a profundizar en este tema y ver si
nuestras relaciones "corren" dejando
atrás el amor o "transitan" inéditas
formas de expresión y encuentro...
"101
experiencias de filosofía cotidiana..." Éste es el título de un libro de
Roger-Pol Droit, profesor de filosofía
de varios liceos franceses y columnista del matutino
Le Monde. Su obra es un muy buen disparador para
hacer un Café filosófico reflexivo/vivencial,
donde podamos rescatar muchas experiencias de
todos los días que nos lleven a vivir una
vida más examinada, más conciente
y lúcida, más plena y congruente. "Tratar
de no pensar" , "Escuchar la propia
vos", "Mirar dormir a otro", "Sacarse
el reloj", "Ir al propio velatorio",
"volver a un lugar de la infancia",
"ponerse en la piel de quien despreciamos
u odiamos, etc. etc. Estos y otros "ejercicios"
pueden llevarnos a modificar nuestra cotidiana
manera de vivir, pensando, sintiendo, actuando
de otra manera.
Algunos de los ejercicios serán presentados
para hacerlos luego en casa; otros los haremos
en el mismo encuentro, pero sin mayores "exposiciones"
de los asistentes y respetando siempre su privacidad
e intimidad. No se pierdan este "juego de
la razón..."
"Entre
la palabra y la escucha..." Somos "animales
lingüísticos"; se ha dicho por
allí que "el hombre es el lenguaje".
La realidad del hombre supone una trama discursiva...
Con LA PALABRA nombro dando sentido a "una
realidad" que es a la vez el eco, la interpretación
que mi grupo de pertenencia dio a ese entorno.
Así, el lenguaje nos constituye socialmente
desde una tradición que reclama un aprendizaje...
Nos permite organizar un mundo de significados
que nos integra al grupo, a la vez que nos inserta
en una realidad "ordenada". Sí,
es la palabra la que nos hace entrar en un "marco
de significaciones" que me permiten comprender,
organizar, "construir mi mundo", pero
como un "co-relato del mundo de esos otros
significativos", porque la palabra es, por
antonomasia, cultural y toda cultura está
"situada".
La palabra..., herramienta poderosa que nos permite
nombrar, significar, configurar el entorno, pero
nombrar es definir y definir es "recortar
un mundo" de una determinada manera. Por
eso la palabra es a la vez "apertura"
y "cierre": nos abre a la maravilla
de "una realidad" a la vez que nos cierra
a la multiplicidad de "otras".
He aquí el milagro y el límite de
la palabra porque mi comprensión de ese
"mundo" nace con la impronta de mi grupo
de pertenencia ¿Cómo romper el cascarón
de mi propio discurso que no es más que
la palabra ya dicha por mi raza, mi pueblo, mi
familia? ¿cómo flexibilizar el lenguaje
ya moldeado para darle lugar a otras significaciones
y a otras voces?
Será la aparición del otro, del
"distinto", la que me habilite a salir
de ese ensimismamiento cultural, pero sólo
en la medida que le deje lugar con LA ESCUCHA.
Sí, la palabra nos constituye..., pero
la palabra está también dirigida
al otro, supone interlocutores, intercambio de
perspectivas, puesta en juego de discursos diversos
y multiplicadores.
Este juego es el ida y vuelta del "diá-logo",
este logos que supone tanto "dos" inter-locutores
como oyentes. Sólo este ejercicio nos permitirá
dinamizar "las palabras originales",
muchas veces fosilizadas, para hacer lugar a un
círculo virtuoso que nos abra al encuentro
del otro, que es distinto por el solo hecho de
tener "su voz" para comunicarse y que
"espera y demanda" un alguien dispuesto
a escucharle...
Te invito a este Café para que "nos
dejemos atravesar" por la palabra...
"El difícil arte de escuchar..." En la vida cotidiana hay muchas interferencias, ruidos que nos dificultan y hasta impiden escuchar o ser escuchados y que son motivo de análisis en el campo de las “estrategias de la comunicación” … Pero en esta ocasión queremos ir algo más allá a la hora del análisis, para poner el acento en otros aspectos que son menos manifiestos, porque tienen que ver con los constructos familiares o nuestra dimensión emocional y devalúan enormemente las posibilidades de una "escucha" más transparente, consciente, directa, rica, “cordial”, sana… “Escuchar mejor” implica todo un aprendizaje que supone una toma de conciencia de nuestros límites, una real disposición de apertura al otro y la adquisición de ciertos hábitos y recursos comunicacionales. No es algo fácil, pero creo que es un esfuerzo que vale la pena, si lo que está aquí en juego es mejorar nuestros vínculos, especialmente con quienes nos son más cercanos y significativos en nuestra vida de relación. Te invitamos a participar de este encuentro, para que podamos tener un "mejor reconocimiento de nuestra forma de escuchar..."
Las urgencias de una nueva conciencia ecológica”. Las actuales condiciones del medio ambiente son un desafío ineludible que nos pide respuestas inmediatas. Ya el Jefe Seattle (símbolo de lo que Raimon Panikkar llama “ecosofía”, una “sabiduría del habitar humano”), nos transmitía en su celebrada alocución de mediados del siglo XIX que “la tierra no pertenece al hombre sino que es el hombre el que pertenece a la tierra”. El filósofo español Jordi Pigem, en su reciente libro Buena crisis, nos dice expresamente que tenemos que cambiar nuestra actual mentalidad depredadora por la del jardinero, lo que se inscribe en una nueva lógica postmaterialista… La crisis actual no se puede eludir, es global y tiene un alcance tanto social (hambre, desnutrición, analfabetismo, etc.) como ecológico (deterioro acelerado del medio ambiente, recalentamiento global, etc.) y ambas se inscriben en un mismo patrón de conducta que se funda en un producir irresponsable basado en la codicia y el lucro y en un consumir irreflexivo y automático.En nuestro encuentro filosófico queremos proponer una mirada distinta, que no es nueva pero que se presenta ahora con una urgencia inédita. El crecimiento económico y material sobre el que se montó el proyecto civilizatorio moderno tiene hoy unos límites cada vez más precisos y nos muestra su otra cara: la faz desfigurada del medio ambiente y de quienes lo habitamos. Hoy no podemos engañarnos, ya no es posible sostener este “desarrollo” que implica tal grado de inescrupulosidad en la utilización de recursos naturales, producción y consumo de bienes superfluos.Afirmo Gandhi alguna vez que “en el mundo hay suficiente para las necesidades de todos, pero no hay suficiente para la codicia de algunos” y es esta codicia de pocos, sumada a la indiferencia o desidia de las mayorías, lo que nos pone frente a esta situación inédita donde se juega la suerte del planeta y de sus habitantes, entre los que nos contamos nosotros, los humanos.Se trata no sólo de modificar algunas conductas frente al medio ambiente natural y social sino de asumir el compromiso de pensar en los otros que nos rodean y también en los que vendrán… Se trata de una nueva conciencia que “pone en caja” la actitud de dominio y avasallamiento y que revisa sus “hostilidades” para con “lo diferente”: la naturaleza, “el próximo”, etc.Sí, nos enfrentamos a la necesidad de proponer una nueva sabiduría..., la que Daniel Goleman llama “inteligencia ecológica” y define como: “la capacidad de percibir conexiones entre las actividades humanas y todas sus consecuencias en los sistemas naturales y sociales”. Los invito a compartir y profundizar juntos en esta problemática y pensar alternativas para estos desafíos del presente…
"El
tiempo del ocio..., un ancla existencial".
Hace ya unos años Josef Pieper, en su clásico
libro "El ocio y la vida intelectual",
definió al ocio como una "actitud
del alma" (yo modestamente lo reformularía
como "una disposición del hombre"),
"un callar", "un dejar de hacer",
"una contemplación festiva",
"la gozosa actividad de la no-actividad".
Los griegos comulgarían con estas palabras
y también de alguna manera el hombre medieval,
pero nosotros en cambio somos los herederos de
la sociedad moderna del trabajo, del esfuerzo
prometeico, del tiempo reducido a "utilidad",
de la vorágine de la actividad, de un mundo
de producción, venta y compra de mercancías
donde Cronos -el dios griego del tiempo-, devora
a sus hijos al nacer para que nadie lo saque de
su pedestal.
Es que entre nosotros el tiempo es dinero"
y esto nos hace vivir "neg-ociosos",
es decir, "no-ociosos", porque estamos
en una sociedad que nos define por lo que tenemos
y el tener se mide en términos de cantidad:
"cuanto más tenés, más
sos". La trampa es que "tener no es
gratuito": demanda más ingresos y
esto "nos consume la vida", implica
una mayor entrega personal al trabajo, a la "producción
de riqueza" y la consecuencia está
a la vista: hay menos tiempo disponible para los
afectos, la contemplación, el OCIO EXISTENCIAL...
Bueno, fijate, si "no tenés nada que
hacer", te invitamos a "compartir un
rato de ocio..." :-)
“El precioso presente...”. Tengo la convicción de que en general transitamos la vida sin estar “presentes en el presente”... Algunas veces, porque nos quedamos anclamos en un pasado que se percibe internamente como lastre o como ese tiempo donde “todo fue mejor”…Otras veces porque nos dejamos llevar por la angustia de un futuro que avizoramos preocupante o por la expectativa de algo ilusorio que quizás nunca se concrete. En cualquier caso, la vida pareciera escurrirse entre las manos y todo: tareas…, vínculos…, emociones…, se diluye perdiendo intensidad y posibilidad de dicha. Estar en el presente sería vivirlo como un cruce de caminos de la existencia personal donde confluyen el aquí y el ahora, el pasado y el presente en esto que somos, reconectándonos con las acciones que nos expresan ordinariamente (las tareas cotidianas, los viajes, la comida, el descanso…) y con las redes vinculares que expanden nuestro “si mismo” (la familia, los amigos, la naturaleza, lo sagrado…). Los invitamos a revisar “los pensamientos” que invaden nuestro presente personal donde, probablemente, las ansiedades y búsquedas de seguridades del “ego” nos distraen de vivir más atenta y serenamente el hoy. Sí, en definitiva, los invitamos a compartir el “precioso presente”…
¿Qué nos pasa a los varones frente a las mujeres de hoy?: los hombres de más de 40 fuimos educados en un mundo donde la situación de las mujeres era muy distinta de la actual. Estas últimas décadas, al menos en Occidente, han sido marcadas por los avances de lo femenino en el campo jurídico, político, laboral, cultural, además del cambio drástico en su modo de vivir la sexualidad, la maternidad, la pareja…
Son mujeres más independientes en su forma de pensar y en la toma de decisiones y muchas disponen de sus propios recursos económicos. Hacen más lugar a sus deseos, manejan su cuerpo y su sexualidad, se sienten más seguras y competitivas, etc.
Pero:
- ¿Qué nos pasa a nosotros, los varones, en este escenario donde las mujeres se están reposicionando así?
- ¿Cómo vivimos nosotros nuestra masculinidad, desde la vieja matriz machista, autoritaria y patriarcal en que fuimos educados, en un mundo que ahora nos reclama una mayor sensibilidad, ternura, intuición…?
- ¿Cómo nos sentimos frente a una mujer que irrumpe en el “trabajo de mercado” como una competencia hasta no hace mucho impensada?
- ¿Cómo vivimos la tensión entre el viejo modelo autoritario de la familia patriarcal y una nueva realidad familiar donde la mujer se nos presenta como una compañera y una igual?
- ¿Cómo elaboramos nuestra sexualidad en un terreno donde, como en ningún otro, la mujer alcanzó una gran autodeterminación sobre su cuerpo y sus deseos?
- ¿Qué nos supone ser padres hoy, cuando los viejos patrones de autoridad masculina que incluso justificaban la violencia física y psicológica y presentaban como indiscutida a la primacía del padre son reemplazados por modelos que nos proponen educar en un marco de diálogo y respetando derechos, sensibilidades, libertades…?
- ¿Cómo nos sentimos en una cultura en la que nacimos para ser “machos” y hoy nos propone “feminizarnos…”, hacernos más tiernos y sensibles?
Más allá de que “unos seamos de Marte y otras de Venus”, más allá de nuestras manifiestas diferencias fisiológicas y morfológicas, nuestro psiquismo se configura en un mundo signado por la trama socio-cultural y ésta se ha trasmutado tan radicalmente en los últimos años que reclama un “barajar y dar de nuevo” en el orden de los vínculos y especialmente en el tema de las relaciones entre géneros.
Fuimos criados en y para un mundo que ya terminó o que al menos está en franca retirada y el nuevo nos reclama cambios para los que no estamos suficientemente preparados. Sí, considero que estamos viviendo en un “mundo nuevo”, con otros paradigmas que suponen un reordenamiento de los valores, que presentan distintos modelos culturales, que muestran una multiplicidad de tipos de familias y una liberalidad sexual impensadas hace medio siglo atrás y que representan todo un desafío a nuestra creatividad para poder vivir mejor con ese otro u otra que está ahora a nuestro lado “compartiendo” cuando no “compitiendo”, en cada uno de los escenarios en que interactuamos.
Este encuentro es:
- una reunión pensada para varones que queremos abrirnos y participar de este mundo distinto, mundo que le está permitiendo a la mujer entrar “por la puerta grande” …
- Es también un encuentro para mujeres que quieren entender un poco mejor los comportamientos de los varones con los que comparten la casa, la crianza de los hijos, la cama, la charla de café, el trabajo, la calle, en definitiva… la vida.
- Es, finalmente, por que no, una oportunidad de diálogo para parejas que aspiran a una mayor comprensión de aquel o aquella a quien aman.
Los esperamos…
"Check -in..., Check-out": me dije, leyendo un libro de Friedhelm Moser - un colega alemán ya fallecido que hacía referencia al tema-, “por qué no hablar en el próximo encuentro de los sábados de la experiencia de viajar”. Sí, considero que, ciertamente, puede ser estas unas de las vivencias más significativas de la vida, si sabemos capitalizarlas y si es así, ¿por qué no reflexionar sobre ella…?
Sin duda que recorrer otras geografías, ir más allá de nuestros propios horizontes geográficos, es algo que puede ser fascinante: poder disfrutar bellezas naturales o arquitectónicas quizás nunca vistas, la riqueza y muchas veces la dificultad de practicar otras lenguas, el desafío de otra gastronomía, el feliz contacto con seres queridos que hace un tiempo no vemos y/o el intercambio cultural con otros grupos humanos y sus diferentes hábitos….. La lista de situaciones podría seguir.
Moser dice algo muy sabio: “Lo fundamental del viaje no es el cambio de sitio, sino el cambio de conciencia”. Sin duda puede resultar una experiencia que amplíe significativamente nuestras perspectivas, nuestras formas de comprender y valorar, en definitiva, abre nuestro campo de la conciencia, como afirma nuestro autor que más adelante agrega: “viajar es conocerse a sí mismo y a los otros, o, mejor dicho, conocerse a uno mismo conociendo a los otros”.
¡Claro que sí!, viajar es mirarse en el espejo de los otros y éste es el “reflejo” ideal, el reflejo por excelencia, porque es el único que da nuevas respuestas… Un espejo que nos devuelve sólo nuestra repetida imagen resulta aburrido e irrelevante...
Mas allá de los límites económicos que no ignoramos (en una realidad como la Argentina donde las crisis económicas son tan espasmódicas) viajar, aunque sea aquí nomás, cerquita, puede ser una alternativa de reencuentro interior, de reflexión, de acción de gracias, de amistad y cariño familiar recuperado, de llenarse los ojos y el alma de colores, perfumes y sabores no habituales, porque viajar pone siempre en juego nuevas sensaciones que hacen “danzar” a todos nuestros sentidos.
Afortunadamente mucha gente viaja para esto, aunque es cierto también que están aquellos que sólo viajan para coleccionar fotos de lugares turísticos que a “uno como uno no le pueden faltar” o para pavonearse entre los amigos o compañeros de trabajo del último lugar exótico que ha conocido. Yo invito a mi vino filosófico a quienes se cuenten entre los primeros. En cuanto a los otros, no tengo nada contra ellos, pero escuchar una reflexión sobre la importancia de viajar les va a resultar probablemente insignificante y además no van a poder comprar ningún souvenir.
Dice Moser algo que me resulto gracioso y espero no tomen a mal: “Mete a un hombre espabilado en la cárcel y tendrás un libro como la Consolación de la filosofía de Boecio. Envía un tonto a hacer un viaje alrededor del mundo y tendrás un tonto bronceado” (entiendan bien, el estar bronceado no dice nada malo de uno, la tontería en todo caso estaría en no usar protector :-)
Me decía además, como última pensamiento para esta invitación a mi próxima charla, que “un viaje” es también una metáfora poderosa… Sí, podemos considerar que “la vida” es un viaje o incluso lo es “la misma muerte” para concepciones religiosas. Hay “procesos interiores” de maduración, de reflexión filosófica, de transformación espiritual… que son también verdaderos viajes…
Sí amigos/as, hay viajes y VIAJES…
Si este sábado quieren "VIAJAR", los espero para hacerlo juntos…
La historia moderna: ¿un cuento europeo? Análisis crítico de la realidad
histórica de los últimos siglos
La
ética en la empresa: ¿desafío
o simulacro? Análisis crítico
de nuestros modelos éticos empresariales.
Etc.., Etc..


Acerca de mi libro
"Filosofía
práctica: encuentros para repensar la vida"
de
Edit. Epifanía
Puede
conseguirse:
Solicitándomelo
personalmente
En HOLOS CAPITAL
Av.
Córdoba 4448 (entre Araoz y Julián
Álvarez) -Tel:
4775-3622/3638.
En HOLOS SAN ISIDRO
Alsina
114 (a 2 cuadras de la estación de San
Isidro) - Tel: 4743-2252/ 1191
En el local Deva´s
de San Isidro.
Martín y Omar 433 e/25 de
Mayo y Chacabuco. Tel: 4742-1006
En La Editorial EPIFANÍA:
Palacio
Barolo - Av. de Mayo 1370 - Piso 14 of. 367/368
-Ciudad de Buenos Aires - Tel.: (0054-11) 4381-4152
epifanialibros@yahoo.com.ar
O en la librería
de confianza
INDICE
del Libro:
ENCUENTRO
1: ¿Ser comodines o figuras del mazo
de naipes?
PROBLEMÁTICA
EJE: nuestra actitud filosófica
OBJETIVO: recuperar nuestra
capacidad de asombro y predisponernos a una actitud
más receptiva de lo que acontece.
ENCUENTRO
2: "Somos una hebra en la trama del mundo"
PROBLEMÁTICA EJE:
el habitar humano
OBJETIVO: revisar nuestro
modo de instalación existencial, en vistas
de un "estar habitando" más conciente
y responsable.
ENCUENTRO
3: " Sócrates, Atenas y la cicuta"
PROBLEMÁTICA EJE:
el bien
OBJETIVO: reflexionar sobre
las propias convicciones y compromisos éticos
ENCUENTRO
4: " En el fondo de la caverna de Platón"
PROBLEMÁTICA EJE:
la noción de verdad
OBJETIVO: reflexionar sobre
las "representaciones" de la realidad
ENCUENTRO
5: "Camus, Sísifo y una piedra
para cargar"
PROBLEMÁTICA EJE:
la Libertad o autoapropiación de la existencia
personal
OBJETIVO: reflexionar sobre
cómo enfrentar los desafíos del
vivir desde una experiencia auténtica
ENCUENTRO
6: ¿Yo "y" Tú o Yo
"o" Tú?
PROBLEMÁTICA EJE:
Las relaciones Interpersonales
OBJETIVO: reflexionar sobre
la calidad de nuestros vínculos con los
otros.
ENCUENTRO
7: Nietzsche, el loco y "la muerte de
Dios"
PROBLEMÁTICA EJE:
La religión
OBJETIVO: reflexionar sobre
nuestras creencias en torno a lo sagrado.

|
|
|